El buen tiempo y las abdominales

¡¡¡Ya está aquí la primavera!!! Son muchos los que llegado esta época del año corren al gimnasio. Saben que el tiempo nos va a traer su mejor versión durante los próximos meses y quieren estar preparados para cuando llegue el momento de empezar a quitarse capas de ropa.
A muchos, nos gustaría estar como el de la foto, pero eso es difícil conseguirlo en unas semanas, ¡¡¡más bien imposible!!!
También es cierto que son muchos y muchas l@s que admiran a este deportista, y ellos sobretodo, añoran tener ese torso… pues muy bien, seguid atentos os voy a desvelar el modo para conseguirlo.
1. Dieta equilibrada a lo largo de ¡¡¡TODO EL AÑO!!!
2. Actividad física regular.
Son muchos los que se empeñan en la “tableta de chocolate” y para ello se hinchan a realizar miles de abdominales diarias, consiguiendo únicamente un vientre más abultado. La definición muscular no tiene nada que ver con el volumen muscular. Así que, por mucho que te empeñes en tonificar o incrementar tu volumen muscular no vas a conseguir que se vean más. Continua con tus abdominales y dedica 30-60 min diarios a realizar una actividad cardio-vascular (caminar, correr, pedalear, nadar, remar, patinar…) a una intensidad baja-moderada (= 60-75% Fc máx). Es en esta zona de intensidad donde conseguirás obtener la energía, principalmente y pasado un rato, de las grasas (ácidos grasos). Esto es lo que se conoces como entrenamiento quema grasas.

PD: Es evidente que sólo con estos dos pasos no consigues tener ese volumen muscular pero sí, muy probablemente, esa definición muscular. Para alcanzar ese volumen muscular, hace falta algo de tiempo. Cuando digo algo de tiempo quiero decir años dedicados a moldear un cuerpo con unas cargas progresivas adecuadas individualmente en función de las características de cada uno (iremos hablando de esto!). También requiere de un entrenamiento variado y divertido, sin olvidar que el objetivo final real que debemos tener todos es cuidar nuestra salud, con ello la belleza exterior aparecerá sola.

Algunas verdades sobre las ABDOMINALES

Son muchas las cosas que se dicen alrededor de las abdominales: ejercicios, repeticiones, vientre plano, tableta de chocolate, quítate el flotador… y más ahora que parece que se acerca el buen tiempo y el momento de empezar a quitarnos ropa. Todas esas cosillas ya las conocemos, así que intentaré llegar a un escalón un poco más alto hablado de la importancia de tener un buen tono muscular abdominal.

·         Incide sobre la alineación postural a la vez que permite una transmisión de fuerzas más eficiente a través del cuerpo.

·         Proporciona una presión interna que mantiene la columna vertebral estable = reduce el estrés en la zona lumbar.

·         Se absorben mejor los impactos producidos por saltos, rebotes, carrera, ejercicios pliométricos.

·         Cualquier movimiento de las extremidades se apoya en esa zona.

·         Forma un eslabón más de la cadena muscular capaz de transmitir fuerzas entre las extremidades inferiores y las superiores.

·         Colabora en la respiración durante las actividades físico-deportivas.

Dicho de otra manera: aquell@s que no realizan este tipo de trabajo son personas con un potencial muy elevado de sufrir molestias y dolores de espalda, no sólo a nivel lumbar, los desequilibrios que se pueden producir por falta de tono en la zona abdominal pueden afectar y manifestarse en cualquier zona de la espalda. Es cuestión de tiempo. Por la naturaleza de la musculatura dorsal y abdominal esto ocurrirá tarde o temprano si no pones solución. Inciden algunos factores como las características de nuestra actividad laboral: las horas que pasamos sentados delante de un ordenador, estudiando, al volante de un vehículo, cargando peso, de pie…

Dicho esto, creo que, no parece importar si tu objetivo es deportivo o saludable para entender que debemos realizar un trabajo sistemático sobre esa zona muy por encima de una finalidad estética (¡con ejercicios abdominales no reducirás cintura, más bien todo lo contrario!)

Ya lo sabes: empieza desde YA a cuidar tu espalda… ¡haciendo abdominales!