Rutina Vs Variedad

Encabezo esta nueva entrada con dos palabras que me encantan, a pesar de encontrarse opuestas en su definición y significado.

Por un lado tenemos la palabra “rutina”. Polisémica y más cuando nos referimos al entorno de los gimnasios y clubs de fitness. La rutina o lo rutinario es aquello que casi todos rechazamos pero a la vez nos va tan bien y nos ayuda tanto en nuestro día a día (aunque no le sepamos o no nos demos cuenta). Consideremos “caer en la rutina” como algo malo o más bien diría aburrido. De hecho, atribuimos el calificativo aburrido a lo rutinario. Sin embargo cuando vamos a nuestro centro de fitness lo primero que le pedimos al técnico de la sala: ¿¿¿qué es??? ¡¡¡UNA RUTINA!!!

Bien, hemos empezado comentando que rechazamos lo rutinario casi por sistema, entonces es lógico que abandonemos nuestra rutina casi por sistema también. Este hecho se magnifica cuando la rutina que te entregan en tu centro tiene una duración larga o indefinida: ¡entonces nos asustamos más todavía!

Por otro lado teníamos la palabra “variedad”. En este caso creo que la mayoría nos gusta mucho más este término, y de hecho, es normal ya que se opone al anterior. Todos buscamos variedad en nuestra vida, somos inquietos y gracias a la variedad estamos constantemente atentos a todo lo para introducir variedad en nuestras vidas.

Siempre me ha gustado mucho el símil con la comida, lo he utilizado para aconsejar a los clientes que tenía a mí alrededor para invitarles que probaran todo tipo de actividades. Les preguntaba: ¿Coméis todos los días lo mismo? Claro la respuesta, habitualmente, exceptuando los culturistas, era: ¡NO! Entonces no entrenéis siempre igual.

Conclusión: Las rutinas son buenas, nos ayudan a coger hábitos. Debemos coger la rutina, y a posteriori el hábito, de hacer ejercicio. Eso sí, no caigas en la rutina de hacer siempre lo mismo en tu entreno, la variedad es inmensa: Tonificación muscular en la sala de fitness (cambia a menudo de ejercicios: hay un montón de máquinas y movimientos que inciden sobre el mismo grupo muscular pero con matices un tanto diferentes) actividades dirigidas de todo tipo: ciclo indoor, pump, balance, pilates, abdominales, estiramientos, actividades coreografiadas, bailes de todo tipo, estiramientos, sesiones con fitballs o bosu… En el entorno acuático de nuevo la variedad es grandiosa: nado libre (no siempre al mismo ritmo, ni los mismos metros, ni el mismo tiempo), de nuevo, actividades colectivas de todo tipo. Y si eres de los que no te gusta ir al gimnasio las posibilidades no son menos: camina, corre, pedalea, patina,haz senderismo, escalada, esquía, haz deportes de todo tipo: padel, tennis, futbol, básquet… y al acabar: ¡ESTIRA SIEMPRE!

 

Más allá de la belleza…

Nuestra “belleza” no es más que el reflejo de nuestro estado de salud. Todos hemos identificado alguna vez a compañeros o amistades con mala cara y directamente hemos deducido que no se encuentran bien, han pasado mala noche o están incubando algún tipo de enfermedad o proceso vírico. Esto es algo evidente, aunque no lo creamos ni actuemos en consecuencia. Nuestra belleza exterior depende de unos buenos hábitos, no sólo de higiene, sino también en referencia a la actividad física, horas de sueño o tipo de alimentación.

¿¿¿Dónde pretendo llegar con esta introducción???… En muy poco tiempo los gimnasios vivirán una avalancha con motivo de la conocida “operación bikini”… No te engañes, cualquier logro conseguido bajo esta “operación” no tardará en llevarte a una situación “peor” que la inicial.

Es importante que de una vez por todas nos mentalicemos de la importancia de adquirir unos hábitos saludables que perduren a lo largo de toda nuestra vida. Sólo éstos nos darán la imagen que queremos ofrecer a los demás, sea cual sea la época del año en la que nos encontremos.

Cuando realizamos actividad física de manera HABITUAL y MODERADA, nuestro organismo se ve reforzado positivamente. No es más que un simple “efecto domino”. Por HABITUAL se considera no menos de 3 días en semana. Por MODERADA a aquella intensidad que no supone un estrés físico para el organismo. A mayor intensidad de los esfuerzos mayor tiempo de recuperación, mayor estrés físico para el organismo, mayor producción de productos de desecho (radicales, ácido láctico…). En conclusión, todo lo contrario y efectos no deseados a los que conseguiremos si seguimos estas pautas.

 

Está demostrado que las personas que realizan actividad física bajo estas pautas… :

·         Incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control del peso.
·         Tienen una piel más bonita.
·         Se enferman menos.
·         Disfrutan de un sueño más profundo y en consecuencia más reparador.
·         Sobrellevan mejor las situaciones de estrés. Afrontan la vida con mayor optimismo y mejor disposición.
·         Incrementan su productividad laboral. Se mejoran las relaciones entre compañeros.
·         Tienen mayores niveles de energía para disfrutar de su tiempo libre.
·         Una regularidad en del ritmo intestinal. La ausencia de ésta es una de las principales causas del cáncer de colon. (Éste es un cáncer que afecta casi por igual ambos sexos).

 

Olvida la excusa de que no tienes tiempo: ¡NADA ES MÁS IMPORTANTE QUE TU SALUD!

¿¿¿Cuántas veces se tiene que comer???

Esta es una de las grandes dudas que asalta a mucha gente. Una cuestión interesantísima, ¡sin duda!

En líneas generales las ingestas a lo largo del día deberían ser 4 ó 5,  y los motivos son varios:

  1. Las acciones involuntarias que realiza el organismo para digerir los alimentos supone un gasto calórico. Una manzana aporta unas 50 Kcal mientras que su digestión consume unas 150 Kcal. Nuestro peso depende de una balanza calórica: por un lado las calorías que ingerimos y en el otro las que gastamos. Estar vivos supone un gasto calórico (elevadísimo), subir escaleras, bajar una parada de metro o bus antes supone un gasto calórico… En consecuencia…
  2. Mantenemos nuestro metabolismo activo. Un metabolismo lento gasta menos energía, un metabolismo más activo, tiene un gasto energético mayor. Cuando un sujeto realiza pocas comidas a lo largo del día, su metabolismo se adapta y se ralentiza. Esto no interesa, como ya hemos dicho su gasto será inferior pero sus necesidades continuaran siendo las mismas. En consecuencia la balanza se declinará del lado de la ingesta, es decir, con el tiempo engordará.
  3. Comer más veces a lo largo del día ayuda a que las ingestas no sean tan abundantes. Esto quiere decir que no llegarás a las comidas con tanta sensación de hambre. ¡Este es un punto a tener muy en cuenta al principio! De lo contrario, si continuas comiendo las mismas cantidades habituales, no tendrás hambre a la hora de la siguiente ingesta.

El reparto de las comidas podría ser el siguiente: 

            Desayuno + Ingesta a media mañana + Comida + *Merienda* + Cena

Por lo general las tres ingestas «más» abundantes son el desayuno, la comida y la cena… Sé que es difícil, pero lo mejor es acostumbrar al cuerpo a un buen desayuno con zumos, frutas, tostadas y cereales… Sí, como esos que nos «pegamos» en los buffets de los hoteles cuando estamos de vacaciones, pero sin tanta exageración, pues te lo tienes que preparar tú. Desayunando de esta manera a media mañana no tendrás grandes sensaciones de hambre pero es aconsejable que ingieras algo de fruta o las tan socorridas barritas de cereales que tanto se comercializan ahora.

Sin embargo son muchas las personas que no sienten necesidad de llevarse algo a la boca antes de salir de casa por las mañanas. Esto suele ser causado por las típicas prisas matutinas, nervios o incluso que han adaptado su cuerpo para poder dormir unos minutos más y esperar hasta la ingesta de media mañana, pasando con poco o nulo alimento hasta esa hora. Si éste es tu caso: ¡¡¡no pasa nada!!! Intenta comer un yogur, un buen vaso de zumo, una fruta, alguna galleta, o alguna de esas tostadas deshidratadas con jamón dulce o queso fresco.  Seguro que la ingesta de media mañana estás acostumbrado a que sea algo más abundante.

En cuanto a la merienda es una ingesta un tanto especial. Si tienes la costumbre de cenar temprano tal vez puedas evitarla, pero si eres de los que a lo largo de la tarde realizas algún tipo de actividad lo mejor es que comas algo. Lo aconsejado en ese falso desayuno vuelve a ser un buen recurso para la merienda.

¿Qué pasa cuando tu turno laboral es por la tarde? Esta es otra pregunta que muchos me han realizado y que a mí mismo me ha tocado llevar a la práctica. 

Habitualmente el que trabaja de tarde suele levantarse un poco más tarde, así que lo propuesto anteriormente no le cuadra demasiado… tu reparto podría ser:

            Desayuno + Comida + Merienda + Cena  (¡observa que esta vez la merienda no es suprimible!) 

Si eres de esas personas más activas que a pesar de trabajar de tardes consigues levantarte temprano, ir al gimnasio, comer y luego irte a trabajar te diré 2 cosas: 

  1. Ingesta antes de entrenar (como si fuera del de media mañana que antes citábamos) +  Desayuno + Comida + Merienda + Cena
  2. Ánimo, ¡¡¡te admiro muchísimo!!!

¡Espero que esto os sirva de gran ayuda!

Presentación FEYS FITNESS

Hola a todos!

Tras mucho tiempo pensando sobre la idea de poner en marcha un blog, por fín me he animado!

En primer lugar creo que debo explicar donde nace FEYS Fitness. FEYS responde a: Formación, Entrenamiento y Salud. Esto es a lo que me dedico (o intento dedicarme).  En cuanto al fitness… esto no me lo he inventado yo, así que hablaré extensamente en alguna de las primeras entradas.

Tengo un montón de ideas que iré publicando sobre la actividad física saluddeportes de todo tipo, pinceladas de nutrición y sobretodo temas relacionados con llevar a cabo tus entrenamientosLa idea es que los que sigáis el blog consigáis vuestros objetivos (¡sean cuales sean!)

Mi idea es que sea un blog que sirva a cualquier persona que lo siga, sea cual sea tu estado de forma, si acudes al gimnasio, entrenas al aire libre o realizas uno o varios deportes determinados de manera habitual. Si todavía no haces nada de todo esto… espero poder animarte a que empieces a hacerlo.

Para ello y desde el primer día me gustaría que participarais y me hicierais llegar las dudas que os surgen cuando entrenáis o la incertidumbre ante la que os encontráis cuando no conseguís los resultados que perseguís. A todos nos ha resultado muy incómodo cuando hemos dedicado horas y horas a una rutina que nos han entregado y luego no vemos los resultados por ningún sitio. También sois muchos los que tenéis un “amiguete” o compañero que siempre os gana en vuestro deporte favorito. No lo dudéis: ¡haced llegar vuestras dudas y otros también podrán beneficiarse!

De antemano, os agradezco a todos las futuras aportaciones. 

Esperando ser de gran ayuda para vuestro entreno y, sobretodo, ¡para vuestra salud! Un abrazo para todos