En la piscina… VARIEDAD

Todos somos conscientes y conocemos muchos

de los beneficios del medio acuático:

· Hipogravedad

o Menor estrés articular = Facilita la relajación.

· Temperatura del agua 27-29ºC = Mejora la circulación periférica.

· Masaje continuo = Presión hidrostática.

§ Reduce el dolor.

· Permite el movimiento con mayor facilidad.

· Mejora la amplitud de movimiento.

· Mejora la contracción muscular y con ello la capacidad de generar tensión.

· Mejora la elasticidad muscular.

· Podemos trabajar las capacidades físicas básicas sin riesgo.

Es por esto que muchos, sabiéndolo o no, nos tiramos a la piscina de manera regular. Las grandes sensaciones que nos aporta son la mejor recompensa del entreno.

Pero la piscina cada día se ve más, y sobre todo desde el prisma de la gestión, como un espacio polivalente y con muchas más posibilidades que sólo el de nadar.

Nadar está muy bien, y más cuando tenemos un buen dominio del medio. Pero, ¿qué pasa con todas aquellas personas que no han tenido un aprendizaje suficiente para que nadar no comporte consecuencias en lugar de beneficios?

Para empezar, los ejercicios de técnica deben estar siempre presentes en cualquier rutina de entreno. Son ideales tras el calentamiento para evitar lesiones y mejorar la eficacia mecánica. Siempre va a haber un socorrista que pueda prestarte ayuda con estos ejercicios y poco a poco te puedas ir creando una buena batería de ejercicios.

También cabe la posibilidad de que nadar no sea lo tuyo… Hasta hace un tiempo no tenías mucho sitio en la piscina pero, poco a poco, los espacios se han ido diferenciando a la vez que han aparecido una gran multitud de actividades colectivas en el medio acuático. Esta evolución ha comportado que las piscinas se diseñen pensando en los nuevos usuarios y que ahora puedas disfrutar de un carril reservado para realizar ejercicios sin la necesidad de que sea nado únicamente. Ahora puedes realizar todo tipo de desplazamientos, como si estuvieras en el suelo pero dentro del agua y con sus correspondientes beneficios. Poco a poco se va a ir produciendo una proliferación de usuarios de estas actividades. Actividades que durante mucho tiempo sólo se han realizado desde el ámbito de la rehabilitación o la readaptación y que, poco a poco como tantas otras cosas, van a ir pasando al ámbito de la prevención.

También empiezan a verse bicicletas dentro del agua, en algunos casos para realizar una actividad colectiva y en otros como una estación cardiovascular más, aunque esta vez dentro del agua. Aunque a algun@s les pueda parecer raro a nivel de beneficios cardiovasculares es lo mismo nadar al 75% que pedalear dentro del agua al 75% (o cualquier otra intensidad que pongamos al mismo nivel).

No lo dudes y ahora que llega el calor introduce la piscina dentro de tus entrenamientos para hacerlos más agradables y respetar uno de los grandes principios del entrenamiento: VARIEDAD!



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *