No quería ser yo el que comentara algo al respecto

Los que me seguís y habéis leído el blog (algo que os recomiendo si no lo habéis hecho todavía) habéis visto o veréis que no suelo redirigir mis entradas a otros artículos que puedo, como todo el mundo, encontrar en internet. Me gusta redactar directamente lo que pienso o lo que he ido aprendiendo con el tiempo. Me hace sentir que aporto mi pequeño granito de arena hacia la activación de la sociedad para realizar algo de actividad física y conseguir de esa manera una sociedad concienciada y respetuosa con su salud, más que con la imagen.

Pero en esta ocasión, y por primera vez, es diferente. Llevo mucho tiempo, desde que las vi la campaña de marketing y venta, en el centro de fitness del que soy cliente habitual (¡que no fidelizado!), deseando escribir algo al respecto… pero la verdad, no me parecía ético hablar de algo que no he podido constatar, ni pensaba dedicar mucho tiempo a ello. Sin embargo si que he preguntado y escuchado a todo al que se la he visto puesta y me han sorprendido sus respuestas…

Es por eso que os dejo el enlace (pincha en el título) y vosotros mismos opinar al respecto.

El poder de sugestión y el efecto placebo para bien de muchos EXISTE!!!

Ideas ¿¿¿relacionadas???

Con este artículo pretendo introduciros los posts que pienso publicar en las próximas fechas (mejor, no las fijaré J). Son cuestiones que particularmente como técnico, a veces, y usuario, en otras, me inquietan y me encantaría que con el tiempo cambiaran.

Tras mucho tiempo dando vueltas por gimnasios y centros de fitness puedo afirmar que la intensidad es uno de los componentes de la carga más olvidado tanto en la sala de fitness como en las actividades dirigidas (aunque desgraciadamente no el único…).

Todavía no he tenido la suerte de cruzarme con una hoja de rutinas que especifique algo al respecto de la intensidad. A veces, esta es la excepción, en lo que hace referencia al cardio, sí que se hace alguna anotación pero raro es que alguien le explique al usuario que significa este valor y como controlarlo. Tampoco he tenido el placer de conocer a técnicos de aerobic o step que se preocupen de la intensidad de sus sesiones ni de si las mismas se adaptan al publico de la instalación o sólo a una parte del mismo. *Con excepción de esa gran generación que salimos de MEDFitness.

Por otro lado todos sabemos que el equipamiento fitness está muy evolucionado, te permite controlar en todo momento tu nivel de esfuerzo, pero la tarea de los técnicos, en la gran mayoría de ocasiones, no es todo lo buena que debería ser y no acaba de aclararle al cliente como leer esa información. Se omite mucha información-explicación.

En cuanto a la intensidad para el trabajo de fuerza en función del objetivo del usuario pasa exactamente lo mismo, así como sobre la velocidad de ejecución del movimiento o las correcciones técnicas en cuanto al adecuado gesto técnico.

A día de hoy me queda la sensación de que el precio de la mensualidad tan sólo la marca la superficie y calidad de acabados de la instalación, pues no conocemos las características del equipamiento ni valoramos los conocimientos ni formación de los técnicos.

Estos son temas que aparentemente no están muy relacionados pero, el buen gestor, seguro que los sabe relacionar a la perfección. Como he introducido en este post, espero despertar en vosotros cierto interés para seguir el blog en las próximas semanas pues irán apareciendo respuestas a las mismas.

¡¡¡Nos vemos!!!

Consolas, técnicos y una reflexión para el futuro

Se acerca las fechas Navideñas un año más y la televisión se llena de publicidad sobre regalos: juguetes, perfumes y desde hace unos años, avalancha de consolas y video juegos.

Una conocida marca ha dado un giro importante a la concepción de este entretenimiento consiguiendo reunir delante de la consola a todo tipo de públicos (algo raro hasta hace unos años en la que los habituales eran los hombres). Una de sus grandes apuestas son los deportes. El problema, bajo mi punto de vista, llega cuando a través de ese videojuego se publicita una posible mejora de tu condición física…

Los medios que ponen a nuestra disposición son muy buenos, eso es cierto. Pero es evidente que se pasan por alto demasiados aspectos a tener en cuenta cuando una persona, sobre todo los sedentarios, pretenden empezar a realizar algún tipo de actividad física. No puedo negar alguna posible mejora tan sólo puedo apelar a mi esperanza para que esa práctica despierte un interés real hacia la actividad física.

Espero que nadie crea que un videojuego es sustituto de un entrenador personal, de un técnico cualificado de cualquier centro deportivo o de una buena sesión real de ese mismo deporte. Los consejos, correcciones, motivación y adaptaciones individuales que puede realizar el técnico no están al alcance del videojuego (aunque sea por ahora…) así como la gran mayoría de los beneficios de la práctica deportiva no se consiguen mediante este tipo de prácticas.

Son muchas las modalidades que han aparecido y que irán apareciendo, la crítica que desde aquí realizo es para unos cuantos juegos en concreto, creyendo, sinceramente, que la mayoría aciertan en su planteamiento y objetivos sin embargo siempre (o aunque sea por ahora) fallaran en los aspectos mencionados.

Espero que todo esto sirva para animar a la población que habitualmente no realiza ningún tipo de actividad a empezar a hacerlo. El evidente componente socializador de estos videojuegos lo podemos trasladar a una pista de tenis, pádel, sala de bolos, sesión colectiva o personal en casa o en cualquier centro de fitness.

¿¡Te animas!?

Uso masivo plataformas vibratorias

En esta nueva entrada os pretendo hacer llegar mi opinión sobre la publicidad, comercialización y uso de las plataformas vibratorias.

Hace ya unos meses, en mi última visita a Barcelona tuve la posibilidad de entrenar nuevamente en una de las grandes cadenas de centros de fitness de la ciudad. Me lleve una grata sorpresa al ver que la dirección de los centros ha decidido “ceder” las plataformas vibratorias de sus centros a un uso “gratuito” por parte de sus clientes. Por ceder quiero decir que en la mayoría de centros son de uso restringido por los Entrenadores Personales, y por gratuito, me refiero a que a día de hoy es una máquina más, como cualquier estación de fuerza o cardio más a las que tenemos acceso mediante el pago de nuestra cuota. Esta acción responde, bajo mi punto de vista, a una estrategia más de la dirección para contrarrestar el mismo uso que se le da en otras instalaciones.


Sin embargo durante el transcurso de mi estancia en la sala de fitness un par de cosas captaron mi atención: El uso era constante. Una idea clara llego a mí cabeza: ¡¡¡La publicidad hace milagros!!! (Nada nuevo por otra parte…). Ninguna supervisión. Nadie de la instalación supervisaba su uso. Supongo que el técnico de la sala debería ser el encargado de realizar esta tarea pero esto no sucedía…

Desde aquí no pretendo poner en duda los conocimientos técnicos sobre el uso, beneficios y repercusiones que pueden tener los clientes al hacer uso de estas estaciones. Si que creo qué se evitarían riesgos, se mejorarían los resultados, se dotaría de un valor añadido al centro y se mejoraría la retención de clientes y en consecuencia el retorno de la inversión si las grandes instalaciones ofrecieran pequeños seminarios de uso a sus clientes de estas estaciones. ¡Un simple manual con ejercicios no es suficiente!

Son muchos los parámetros a tener en cuenta cuando uno entrena con una plataforma de estas características (amplitud, velocidad, tiempo, posición…) además de la necesidad de adaptarlo al propio objetivo. Por todo esto y en conclusión:

· Si eres técnico: ofrece siempre tu ayuda al cliente. Te reforzará como buen profesional a la vez que ayudarás al centro a retener un cliente.

· Si eres cliente: no dudes por un momento en dirigirte al técnico más cercano. El es una persona (teóricamente) cualificada, que te ayudará sobre su uso y precauciones a tomar.

· Seas técnico o cliente: ¡¡¡no te creas todo lo que dice la publicidad!!! La plataforma vibratoria no hace ningún milagro…

¿¿¿Todavía utilizas el jalón tras nuca???

Son muchos y variados los ejercicios que tenemos para trabajar la musculatura de la espalda. Sin embargo, hay un ejercicio “clásico” y “tradicional” que se sigue utilizando, a mi parecer, más de la cuenta. Este aparece en cualquier rutina y lo recomiendan gran cantidad de técnicos. Cuando nuestro objetivo es el de la salud, el bienestar y/o el de la imagen el jalón tras nuca no es la mejor opción…

Para todos aquellos que acudimos al gimnasio por placer, sin un objetivo de rendimiento o de musculación en concreto, el jalón tras nuca puede ocasionarnos más problemas que alegrías. La articulación escapulo-humeral, la del hombro, no está anatómicamente diseñada para realizar esfuerzos en esa posición y por lo general la amplitud de movimiento de los usuarios, en esta articulación, no es suficiente para añadir peso a este movimiento. A demás nos obliga a adquirir una posición, por los motivos antes comentados, un tanto forzada, obligando a otros músculos a trabajar en exceso como es el caso de la musculatura lumbar.

Es por eso que desde aquí quiero incentivar el uso del mismo ejercicio pero bajando la barra al pecho. Este ejercicio involucra la musculatura en una similitud tan grande con el anterior que las diferencias son, con todos los respetos, inapreciables. Debemos prestar atención y hacer un esfuerzo por mantener la espalda bien alineada durante todo el ejercicio. En el mismo bajaremos la barra hasta la altura de las clavículas.

Es más, también me gustaría incentivar a los que persiguen objetivos deportivos alegando que con su rutina de espalda, donde realizan 4 o incluso 5 ejercicios que inciden sobre un mismo grupo muscular, este cambio les favorecerá, pues preservarán la articulación y entre todos los ejercicios cubrirán el trabajo de todas las fibras del grupo muscular trabajado.